viernes, 28 de noviembre de 2008

Un desfile de enanos

Que pasaría si a las preguntas más simples respondemos cosas totalmente incoherentes;

¿podría usted decirme donde está el baño?
Si señor, el baño está al lado de la jaula de los monos

¿me podria usted decir como llego hasta la avenida Callao?
Busque el enano que está en la esquina y tómele la mano, el lo llevará.

¿Podría usted decirme como hago para acceder al primer y al segundo piso?
Tiene los métodos usuales; ascensores, escaleras y el cuello de una jirafa para treparse.

¿Sabe como voy hasta el café Tortoni?
Sale una excursión de enanos a las 15 horas y otra a las 17. Pasan por la puerta, todos vestidos de verde con gorritas amarillas, consígase una remera verde y una gorrita amarilla y sígalos. 

¿sabe que colectivo me tomo para ir hasta el jardín japonés?
La verdad que colectivo no sé, pero la vaca violeta de milka para a tomar agua en la esquina, quizá lo lleve…


Todo eso pensé hoy, todo eso. Y la gente seguía pasando. 


2 comentarios:

Zimbon dijo...

A mi también a veces me dan ganas de responder con delirios así! Es que la gente suele preguntar cada pavada,ja!

Dberíamos formar alguna especie de club de respuestas incoherentes a preguntas incoherentes...

María.- dijo...

Yo a veces le hago eso a mi hermano menor. Él me dice por ejemplo: "mirá maríiiiaaa! te gustá este dibujito?" y yo le contesto "no, la verdad es que está horrible, me parece una porquería" (con cara graciosa), o me dice "dónde queda el vivero" y yo le digo algo así como "en España, enfrente de la playa". Sólo para ver como reaccciona, es divertido. Me parece que hasta le gusta.


Me divirtió esto :)