Fulano sale a la calle y se cruza con Fulana. Fulano sabe que palabras debe decir, pero ya las gastó demasiado y se las prohibió porque lastiman. Así que no dice nada. Fulana no sabe que palabras decir, y cuando se le ocurren; Fulano ya pasó.
Fulano se sienta y escribe y se ahoga entre sus palabras. Fulana se sienta y escribe y le faltan las palabras que ahogan a Fulano que se va a bañar y la toalla le duele porque es nueva y es dura. Las toallas de fulana no son nuevas porque las rompe siempre, siempre las rompe y están todas suevecitas y usables. Fulano se limpia las orejas con la toalla y le dan cosquillas. Fulana no quiere que le toquen las orejas, por las cosquillas, por las cosquillas, pero no lo sabe así que no se las toca. Fulana camina por la calle con la nariz alerta oliendo perfumes de todo tipo todos los olores, todos los olores, mientras a Fulano le sobra el perfume que nadie huele por eso siempre Fulano huele bien porque nadie absorve a besos su perfume. Cuando Fulano y fulana se encuentran se chocan y saben que son fulanos y una se ríe demasiado y el otro se queda serio porque saben, porque saben. Cuando Fulano y Fulana se enamoran, se dan besos hasta que la boca le queda grande y roja.
Pero Fulano y Fulana se desencuentran y Fulano se acuesta en su cama de Fulano y Fulana en su cama de Fulana y ambos piensan... por ahí mañana me cruze con...
1 comentario:
acaso podrían ser uno, un sujeto y un reflejo, un desgajamiento o un espejo que se encuentra y desencuentra... fulano y fulana una misma persona. o no.
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