Un conjunto de células en el cerebro tiene la función específica de provocar el estado de lucidez. Lo contrario sería el ensueño, o cuelgue.
Sin que uno sepa, pasa la mayor parte del tiempo colgado. Justamente, no se da cuenta.
La lucidez son sólo activaciones momentáneas, el resto del tiempo las células están ahorrando batería.
Experimentando me puse a ver que cosas activan mis células mientras voy en el colectivo...
Las vías del tren.El ruido de pasar por abajo de un puente y el tren pasa por nuestras cabezas.Un chico corriendo el colectivo. Una jauría de perros, todos hechados al sol en el parque. Una pareja de cartoneros, dándose un abrazo con upa, y vueltas. El señor que mete los pies en el lago. Dos pájaros, en la misma posición, en bancos contiguos. Un señor que grita porque el colectivo no para. Otro señor que escucha música al sol. No grita porque el colectivo no para.
El león de yeso cerca de mi casa. Un helado que come una señora. El brillo del bronce del picaporte de la entrada.
Esos son los fragmentos de lucidez que rescato en 40 min de colectivo
Subo al ascensor. Sube un nene conmigo, 8 años, cara de tímido. Está lejos del tablero. Sin embargo educadamente me dice:
-¿a que piso va, señor?
Yo, grande, mucho más grande que el, pienso: pichoncito... no me tengas miedo, no soy señor...
y antes de que se acerque al tablero a marcar, me acerco yo y marco mi piso, mientras le contesto:
- 3 ¿vos?.
El nene me dice:
-9.
Marco el de él también.
Saca del bolsillo la llave, sin mirarme nunca, se pone a jugar frenéticamente, nervioso, impaciente, con la mano en el picaporte. Cara de me fue mal en la prueba de multiplicaciones con decimales. De en el partido de fútbol me dijeron que pateo mal. De en el recreo los chicos no me dieron bola. La llave que se mueve como loco. Lo miro, pienso: este nene no tiene idea de lo colgado que está con esa llave, la mueve compulsivamente y seguro no se da cuenta, pobre, estará nervioso por algo, y encima no tiene idea que se pasa la mayor parte del tiempo colgado, como ahora, con la llave, y no se da cuenta.
Mientras tanto para el ascensor, el nene abre desesperado ambas puertas, estoy atrás suyo.
Pienso: este nene definitivamente debe tener problemas, no es conciente de sus actos, está como loco con esa llave, pobre, es tan chico, tiene la mente tan volada y no se da cuenta de nada seguro, capaz que no entiende nada de su entorno, enfrascado en sus juegos y sus cosas. Ahora se paró y me mira.
¿y ahora que carajo le pasa al pendejo este? que se baje ya, que se vaya a tomar la leche chocolatada y que me cierre el ascensor, así me voy a mi casa.
El nene me mira.
El nene me habla. Lo miro, estoy escuchando un piano en el mp3. Se ve más niño si lo veo escuchando lo que escucho.
No entiendo lo que dice, algo de un número, pero habla muy bajito. Pobre, tiene vergüenza.
Me saco los auriculares con fastidio, le digo que que pasa que no baja. Mientras pienso en lo frágil que se ve. No tiene idea de que sus células le provocan estados particulares que no sabe.
El nene me habla. Lo escucho. Me contestó:
-bajás vos. Es el 3. Yo voy al 9.
El nene me había abierto la puerta educamente y estaba esperando que yo baje. Y si, es mi piso, no el suyo ¿para que querría bajar el en mi piso?
Perdón, me colgué.
2 comentarios:
Hola Fernando! Me encantó este post jajaja, me maté de la risa. Me parece que yo vivo en un momento de *cuelgue* jajaja. Eso sí... los momentos de lucidez son de temer, pegan con todo.
Besos!
perdon...
me quede re colgada....
de que trataba este post??
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