"No me alcanza el día" · "Se me hace cada vez más corto". "no te vayas todavía".
Se termina el verano, los días son más cortos.
O por ahí el universo dejó de crecer, y se contrae de nuevo. Como la relatividad. Como lo que sube baja, lo que se agranda se contrae. A nadie le importa si el universo es chico o grande, mientras entren sus dvds y sus sueños azules.
Mi perro está perdiendo su pelo corto. Al contrario de los árboles, que quedan desnudos; mi perro se pone peludo. Yo acompaño a los árboles y me deshago de mis pelos.
Me quiero deshacer de muchas cosas. De los hábitos estúpidos. De levantarme a horario. De los sacos y las corbatas . Desayuno temprano. Café a las 19. Dormir temprano. Llegar temprano a todos lados. El ciclo de los tempranos. A veces me gusta llegar tarde. Hace días que no llego. Sólo falto. Porque a nadie le importa.
Quiero deshacer costumbres. La insensibilidad. No quiero pasar más al lado de una persona y no mirarla a los ojos. A nadie le importa.
Quiero deshacer la ignorancia.
Cuando empezó el universo, todo era pequeño, pequeño como un grano de arena. Ahora el universo se expande y todo es grande. Todo está lejos. Todo está distante. Hay universos lejanos, años luz de distancias. Mundos distantes. Y hay manos que se estiran y aún así, elongando con todas las fuerzas, casi a punto de desgarrar los tendones; no llegan. Y no importa. Porque en un pensamiento, esa persona, estirándose con todas sus fuerzas, para bien o para mal; desaparece. Aunque se esté desgarrando. No importa.
Porque en un punto bien y mal son insignificantes. En un punto nuestras vidas son tan pequeñas como granitos de arena. Y en ese punto, podemos desaparecer. O podemos brillar y de repente el universo vuelve al comienzo, donde no existen siquiera los granos de arena. Solo el negro, solo el silencio. Como cuando se está en coma, algunas manchas de colores, flotando en el negro. ¿brillamos ahí? tengo la idea de que el cielo no existe, no hay más alla ni más acá. En mi recorrido en el otro lado todo era negro. Y me parece que así debe ser el limbo. Tengo la idea de que las almas son de colores, y flotan. Así las recuerdo. Nada de luces. Algo así como en el espacio. Algo así como se creía en el comienzo. Que las almas van al cielo, que es el universo. y se quedan suspendidas ahí, flotando, hasta que vuelven. Y en los sueños se escapan, se entremezclan y vuelven con otros colores. Sino ¿como explicar las mañanas? No hay nada más alegre que la luz de la mañana. Y no hay nada como las mañanas de otoño.
En un punto todo vuelve al principio. El universo es un espacio. El espacio se recorre con el tiempo. El tiempo es un chicle. El universo también. Ahora se estira. Mañana se contrae.
El otoño va a pasar. Y no va a haber otro igual. A mi perro le van a salir mas pelos. A mi cabeza también. Los árboles tendrán hojas nuevas. El sol va a seguir saliendo, indiferente a este pequeño planeta que no es más grande que un grano de arena. Hay un grano de arena en cada pie, en cada persona, en cada casa, en cada edificio, en cada manzana, barrio, ciudad, país, planeta, sistema.
¿Y si los sistemas fueran tan pequeños como un grano de arena?
¿que es grande? ¿que es pequeño? ¿que es esto que siento en el pecho? tan parecido al amor, tan parecido al vacío negro inmensurable del universo.
2 comentarios:
Lo que siento es frio e intenso, Y eso no me es indiferente. Me pregunto también si habrá que desafiar al destino para despertarnos.
Ojala nuestros cuerpos sigan sintiendo por mucho mas tiempo y la hora magica nos siga deleitando con su belleza
"El universo se repite, sin fin, y se plante en su lugar. La eternidad desenvuelve imperturbablemente en el infinito las mismas representaciones".
AUGUSTE BLANQUI, La eternidad por los astros, 1871.
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